México: Lá muerte del Liberalismo y La Cuarta Transformación por Marco Antonio Baños A.

LECCIONES CONSTITUCIONALES

MARCO ANTONIO BAÑOS AVENDAÑO

La inestabilidad política que vive el país, denota cambios en el terreno de las actividades presidenciales que obligan a pensar en un México sin una perspectiva clara de su estatus de liberalismo que en el momento de reestructurar los poderes públicos, las estrategias de evitar migrantes centroamericanos en la parte sur de la República por darle al país una supuesta seguridad económica, el dar becas a jóvenes que protestan por las jornadas de 8 horas, el mal pago de sueldos o nulos efectos en los derechos labolaresde los trabajadores del país, generan desconfianza, la falta de medicamentos en el sector médico nacional, la falta de credibilidad de partidos políticos, la falta de organización de la sociedad civil, las protestas aisladas de muertas por la terrible inseguridad pública, abonan a esta desconfianza de gobierno federal.

La falta de respuesta solamente a estos problemas, genera inestabilidad, poca evolución constitucional, genera involución en el terreno de la política, la ignorancia de políticos en la escena nacional con declaraciones sin sentido nos hacen pensar que México sigue siendo el país de los artistas que turistean en la política sin producción normativa que aliente a mejores estatus de vida.

La muerte del Liberalismo inicia desde que el populismo ha llegado a la etapa de la experimentación  o aprendizajes en nuestro sistema político que es inmaduro, inestable, de experimentación presidencial, en la que la Nación Mexicana tiene que aguantar en lo político, económico, lo social, los cambios drásticos que se imponen desde el centro del país, cierto es que seis meses de gobierno aún son pocos. Los planteamientos en el Congreso de la Unión sobre el nuevo constitucionalismo no es claro, en sí, no hay escuelas de Constitucionalismo Populista, que se asemejen a una auténtica Democracia, el actual régimen político se asemeja al poder dictatorial de populistas que han gobernado en América Latina con pulso de hierro.

En el actual populismo debe existir metodológicamente e incidir en una estrategia nacional e internacional para todo tipo de actividades y atenciones públicas, la improvisación y la experimentación ya están dando sus resultados: Las renuncias a los cargos encomendados, sin motivo aparente que se justifiquen, la falta de orientación constitucional al actuar presidencial, el compromiso endeble y mediático a los problemas de seguridad del país, la falta de resultados en el actuar gubernamental, los procesos lentos de justicia, la falta de atención en materia de salud, educación, información es evidente que el cambio ha nacido endeble.

Ha crecido la inseguridad pública, las violaciones a los Derechos Humanos, de niños y de mujeres es creciente, muy preocupante, jóvenes universitarios asesinados, problemas que teníamos con el sexenio anterior, hoy agravados.

No hay control de trabajadores de la educación, no hay solución a los problemas de falta de medicina en hospitales y centros de salud del país, no hay condiciones de vida digna a trabajadores, dado que las reformas laborales no han generado cambios fundamentales en beneficio de la homologación de salarios a policías y personal de administración y procuración de justicia.

El actual gobierno se propugnó por desaparecer el Liberalismo por una Cuarta Transformación, este camaleonismo o cambio de camiseta política, a seis meses de gobierno, es insuficiente, se espera más aún del Presidente y de los Gobiernos de la República, existe aún oportunismo en los cargos públicos, existe gran indefinición ideológica de esta Cuarta Transformación que son propias del Liberalismo, las ideologías se han ido perdiendo y han sido suplantadas por valores o principios como Honestidad, Cambio y sin consolidarse del todo el discurso parlamentario.

Se tiene una visión capitalista, para dar soluciones a la productividad, un discurso amalgamado de viejos elementos liberales y nuevas ocurrencias sin sentido, pero atendiendo a la confianza popular, no hay caminos claros en la permanencia del poder y la continuidad en el poder institucionalizado no ha tenido grandes cambios, sino respuestas itinerantes a los problemas nacionales.

Los exilios políticos son parte del liberalismo, lo que ahora también se avizora en esta Cuarta Transformación, el amiguismo no se ha erradicado aún de la forma de gobernar, lo que genera desconfianza que terminará siendo un gran problema, los beneficiados en la Cuarta Transformación son una nueva élite en el poder.

El Liberalismo no ha muerto, se ha transformado en Populismo, con los mismos problemas que el sexenio anterior, es verdad se ha perseguido a los corruptos, se está procurando justicia pero no en la escala esperada. La Cuarta Transformación no ha tenido un constitucionalismo que responda a los grandes retos del país en lo internacional. Generar los Derechos Humanos fuera de nuestro territorio es un reto, amparar y proteger a mexicanos fuera de nuestro territorio es un reto, dar fuentes de trabajo para que produzca el campo es otro reto, dar certeza económica a personas sin empleo, es otro reto más, dar seguridad pública a un país que vive la inseguridad total es otro reto más, actuar con honestidad en los cargos públicos requiere mucho trabajo institucional para transformar un país como el nuestro.

Si el Liberalismo promovía una visión de progreso social y desarrollo económico, la llamada Cuarta Transformación no es entendida su visión con claridad para nuestro desarrollo, en lo social, en lo político, en lo económico, parece ser un nuevo discurso o cambio sobre lo que ya existía. El Liberalismo proponía un positivismo férreo, hoy se propone un constitucionalismo garantista que no ha tenido el éxito total, pero que ha evolucionado poco a poco en el país.   Repudiar el Liberalismo implicaría entender o haber entendido el fundamento de la Cuarta Transformación, nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos sigue siendo la misma, los cambios legales se han dado poco a poco, la transformación del país, es un “Ensayo de Democracia Populista”. 

Finalmente la transformación y el cambio pacífico debe ser bueno para México, pero ante la falta de un Constitucionalismo Formalmente Democrático y Populista, aún existirá la desconfianza, la falta de visión de una política firme, aunque hay optimismo en varios sectores por haber vencido al Partido que tenía el poder.  México requiere más atención en los compromisos que se hicieron por el Presidente en campaña, planes de austeridad para eliminar privilegios no bastan, México requiere un rumbo social, popular, constitucional para construir una nación más poderosa ante rezagos históricos. La Cuarta Transformación concibo, no sólo es combatir plenamente la impunidad, que aún no se ha logrado,sino dar respuesta integral a los problemas de todos los Estados de nuestra República.

 

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