A dos años, el romance se está acabando por Othón Abel Sibaja Suárez / @OTHONSIBAJA

 «La polaca y algo más”

Ya son dos años desde que Andrés Manuel López Obrador, triunfa en la elección y de alguna manera asume el poder, una elección en la cual gana todo, pero que al día de hoy ha dejado mucho que desear, son pocas la cosas que se le pueden aplaudir, como es el aumento del salario mínimo, o la disminución de los sueldos gubernamentales, pero de eso a otra cosa relevante no.

Prometió ser un presidente diferente, que no iba a fallarle a los ciudadanos, pero la realidad es otra, a dos años,nos encontramos con una economía por los suelos, la peor crisis económica en los últimos veinte años, la inseguridad que no da pausa, al contrario, cada día peor y en el 2019 y lo que va este año, los de más alto índice de muertes en el país, una pandemia por coronavirus, y que no han podido dar un efectivo resultado para salir avante el país de esta situación,hasta el día de hoy, con muchas pérdidas humanas cuando decía que no las iba a haber, porque el sabia como controlar la pandemia con fe y estampitas, y por supuesto debemos tener fe, pero también hacer la parte que te corresponde como gobierno, pero ha demostrado falta de capacidad, ha habido muchas malas decisiones que afectan el estado de derecho, polémicas entre sus círculo cercano, con señalamientos de corrupción o nepotismo, y un partido que se mantiene en constantes problemas, pues fue conformado por diferentes actores que incursionaron en diferentes partidos políticos y con diferentes intereses y que solo sirvió Morena para llegar al poder y ahora se están golpeteando entre ellos para continuar con su rebanada del pastel, y estos son algunos de los semblantes que comienzan a pasar la factura a su persona y a su gobierno, y los que saben,aseguran, que podrían poner en riesgo el afianzamiento y continuidad de su proyecto político.

El hecho de querer centralizar todo desde un principio de su gestión, como en la época de los setentas, buscando fortificar el régimen presidencialista, con tintes socialistas,donde el titular del ejecutivo, sea el político más poderoso, ha hecho que su aprobación tenga una caída estrepitosa; pues lógicamente, los tiempos y las generaciones son otras, y no se diga el pensamiento, que para la mayoría de los que no están de acuerdo con él lo vea como retroceso, no cómo un cambio que beneficie a la as mayorías.

Las decisiones tan controvertidas que ha tenido durante estos veinticuatro meses, le está cobrando factura y un costo político muy alto, al grado, que una parte de la población que votó por él, le ha ido retirando su apoyo paulatinamente, aunado que gobernar desgasta y es notorio en las encuestas, en todas ellas, cada vez se leen con una pérdida de más o menos 20 puntos, lo que significa que está perdiendo credibilidad. Lo que ha vislumbrado una posible derrota en las urnas en este 2021. Pero como siempre amigo lector, usted tiene la última palabra al respecto.

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