Vuelve Adriana Aguilar a las andadas: pide dinero para rescatar árboles, luego de hacer negocios como funcionaria pública / @aaguilaroax

Ahora busca recolectar 1 millón 120 mil pesos a su cuenta personal, tras hacer negocio con cocineras tradicionales
CENTRO/REDACCIÓN
La empresaria restaurantera Adriana Cecilia Aguilar Escobar, hija de los dueños del restaurante Catedral y proveedores del Gobierno del Estado, convoca a recabar fondos supuestamente para rescatar los árboles del zócalo, tras hacer negocios con supuestas caus ciudadanas y desde la función publica.
Prueba de ello es el registro como marca privada que hizo del Encuentro de Cocineras Tradicionales en 2017, cuando era coordinadora de turismo municipal, en la administración de José Antonio Hernández Fraguas.
El ayuntamiento autorizó el primer encuentro de cocineras tradicionales en la Plaza de la Danza para el 24 y 25 de abril de 2017, “con la premisa de preservar y difundir la grandeza gastronómica como patrimonio inmaterial del estado de Oaxaca”, según se dijo en la presentación oficial.
El encuentro se anunció en el marco del “Festejo a Oaxaca”, celebración por el 485 aniversario de la elevación a rango de ciudad.
La coordinadora de las Culturas, Turismo y Economía del Municipio de Oaxaca de Juárez se encargó de organizar a más de 50 cocineras de comunidades para que presentaran sus platillos, así como conferencias sobre la comida oaxaqueña.
A menos de un año de realizarse esta primera edición, el 16 de febrero de 2018, se solicitó ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI) el registro como marca registrada del Encuentro de Cocineras Tradicionales de Oaxaca, de acuerdo al folio 45849.
Esto obligó a los gobiernos municipales y estatal a cubrir el pago de derechos al organizar el encuentro cada año, hasta el 2019.
En el registro ante el IMPI se incluyó el logotipo utilizado por el gobierno municipal.
Como apoderada legal aparece la dueña del restaurante “Las Quince Letras”, Celia Florián, quien la ha acompañado en sus cargos.
En 2018 se integró a la Asociación de Cocineras Tradicionales de Oaxaca, la cual recibió el apoyo económico del Gobierno del Estado, para representar una muestra de la riqueza culinaria del estado, catalogada desde el año 2010 como Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad.
En la edición de 2018 participaron más de 80 maestras de la cocina tradicional, provenientes de las ocho regiones del estado, y seleccionada por la funcionaria.
El 18 de septiembre anunció la publicación del libro “Oaxaca y sus Cocineras, Tesoro Gastronómico de México”, editado a iniciativa del alcalde priísta, según la presentación del mismo. El ejemplar plasmó el Encuentro de Cocineras Tradicionales de Oaxaca como actividad del gobierno de José Antonio Hernández Fraguas, pero cuyas regalías cobraba ella. Mil ejemplares salieron a la venta al público en octubre, como un negocio particular.
La restaurantera registró además como empresa la página en Facebook del Encuentro de las Cocineras Tradicionales de Oaxaca.
El 22 de octubre de ese 2018, Aguilar Escobar fue nombrada titular de la Secretaria de la Cultura del Gobierno del Estado, y el 7 y 8 de diciembre, ya había organizado el primer Festival de Fomento y Rescate Gastronómico y de las Cocinas Tradicionales.
El Tercer Encuentro de Cocineras Tradicionales, en 2019, también recibió el apoyo del gobernador, a través de la estrategia “Septiembre Gastronómico, Oaxaca de mis sabores”, para apoyar al sector gastronómico, con el arumebto de que era la temporada más baja para ellos.
Adriana Aguilar fue cesada el 10 de marzo de 2020 como secretaria de cultura, luego de que el director del Instituto Intercultural Calmécac, Nathanael Lorenzo Hernández, la acusó de implementar una política con “trato desigual, discriminación y racista”.
De acuerdo a la revista proceso, el caso llegó a la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), donde Lorenzo Hernández denunció la “situación sistémica que prevalece en el trato de las instituciones, en este caso de la Seculta, hacia las y los creadores oaxaqueños, particularmente a los de comunidades indígenas, cuando por un lado se les permite y alienta para realizar acciones propias de su cultura, pero por otro se les sigue negando realizar otras, como por ejemplo el cobro justo de sus servicios”.
Tras hacer notar la “discriminación y un trato desigual”, el compositor y pedagogo musical añadió: “Observamos que existe una preferencia y un trato desigual hacia quienes nos dedicamos a estas actividades, pareciendo que hay personas y grupos de primer nivel y otros de segundo nivel, lo cual es contrario a la protección de los derechos humanos culturales que una entidad como Oaxaca debe destacar
Ese fue el pretexto, pero su salida fue evidenciada porque durante el encuentro de Cocineras tradicionales, ella como wedding planner asumía el control total de los insumos a través de su empresa El Catedral.
Es decir, hacía negocios particulares desde la Seculta, y se valía de prestanombres para desviar recursos públicos para su empresa.
A pesar de ello, Adriana Aguilar Escobar se resistía a irse y justificaba su salida por su negativa a firmar contratos millonarios que le enviaban del DIF Estatal.
En una protesta, trabajadores de Seculta acusaron que en la nómina de la dependencia, Adriana tenía cobrando una fabulosa suma al francés Jérémy Jean-Edgard Maimbourg, sin acudir a trabajar. El extranjero contaba con autorización Definitiva número dos por ser cónsul de Francia en Oaxaca.
Ahora, la ex funcionaria trata de recabar fondos a través de la iniciativa Techo Verde, en la que pretende recabar un millón 120 mil pesos y con ello se rescate a los árboles del zócalo y la Alameda de León.
Para este fin, cuya obligación es de los gobiernos municipal estatal y federal, ya convenció a la Fundación Alfredo Harp Helú, al empresario Mario Rodríguez Casanovas, dueño del restaurante Terranova, así como al ex presidente municipal, Luis Ugartechea Begué, propietario del Bar Jardín.
En un mensaje de video, la empresaria pide que los fondos sean depositados a su cuenta particular de la tienda Oxxo, en lugar de una asociación civil o de la fundación Harp Helú.

