ANÁLISIS: “TRAIDORES A LA PATRIA MEXICANA” Por MARCO ANTONIO BAÑOS AVENDAÑO
LECCIONES CONSTITUCIONALES
Por Marco Antonio Baños Avendaño
Nuestra patria ha sido traicionada desde sus inicios, hay intereses de extranjeros frente al nuestro, hay un gran peligro de perder nuevamente las riquezas nacionales desde que nuestro pueblo tiene memoria histórica, se han gestado grandes traiciones al pueblo mexicano, se nos ha hecho esclavos de la corona española hasta nuestros días, se nos ha hecho esclavos de la religión, de las castas y grupos de poder, se nos ha hecho víctimas de la opresión de quienes gobiernan y roban las arcas al pueblo mexicano, se han burlado de la Independencia mexicana, de la Revolución que ha sido secuestrada, la patria es nuestra sangre, la de nuestros ancestros y de nuestros hijos, la patria es un sentimiento de verdadero nacionalismo, de pertenencia a un México que ha sido secuestrado, torturado, explotado, vendido, comprado, burlado, contaminado de extranjerías.
Las conquistas siempre han brillado frente a las mancillaciones, la llamada conquista de Tenochtitlán fue sostenida por el único Héroe a la altura de los mexicanos Cuauhtémoc frente a Hernán Cortés, que más que conquista fue mancillación de una patria y una raza que se funde en otra nueva como lo preconizo José Vasconcelos Calderón.
Nuestra patria recuerda a Antonio López de Santa Anna por vender a los norteamericanos gran parte del territorio nacional este dictador, suprimió los derechos y las libertades individuales, e impuso su voluntad personal antes que las Leyes. Vendió a los Estados Unidos el territorio de La Mesilla, cobró impuestos sobre coches, ventanas y perros, encarceló y exilió a Benito Juárez, su ambición y osadía, como la de muchos políticos actuales en total cinismo, hizo que lo llamaran «Alteza Serenísima». Al fallecer Benito Juárez, se le permitió regresar al país en 1874 y murió en Ciudad de México, el 20 de junio de 1876, viejo y sin recursos.
Necesitamos mexicanos auténticos de defiendan nuestro patrimonio nacional, el petróleo, nuestro suelo, nuestras riquezas mineras, nuestra industria nacional, nuestra herencia cultural, nuestras instituciones sin destruirlas para mejorarlas y darle nacimiento a nuevas, no queremos mexicanos con poder que se sientan dioses o héroes del dinero, no queremos autoridades ni poderosos que vivan en total impunidad, mucho menos con políticos que impongan su autoridad con la fuerza pública o con represiones sin sentido, no más mexicanos herederos del poder en Oaxaca y en el País, los sentimientos de la Nación del Generalísimo Don José María Morelos y Pavón han sido traicionados al entregarse a los extranjeros españoles nuestras riquezas nacionales, así hoy nuestras industrias: eléctrica, gas, minas y petrolíferas hasta el 2015.
Zapata hizo con su lucha libertaria, una obra buena al campesino con el grito de “Tierra y Libertad”, las reformas agrarias no consideradas en el nuevo Juicio de Amparo, es decir, el no considerarse el Amparo Agrario en el Nuevo Amparo Mexicano, traiciona al pueblo que trabaja y lucha en el campo.
Carlos Salinas de Gortari remató la traición con la venta del Ejido, incentivó la migración de mexicanos que crucificados en el muro de la vergüenza, siguen aspirando a una tarjeta verde que les proporcione salud y trabajo a nuestros paisanos, en Estados Unidos. Si Porfirio Díaz Mori se olvidó de la patria cuando fue engolosinado por las costumbres europeas, se afrancesó por no cultivar en el pueblo la grandeza de México, por olvidarse del campesinado, por olvidarse de la patria que lo formó como estadista y héroe.
No se puede creer en ninguna etapa de la historia, en un gobierno traidor a los mexicanos, traidor a México, debemos cultivar a nuestros hijos en el amor a la patria, entiéndase por patria los elementos del estado, población, territorio, gobierno, constitución, derechos humanos, cultura, religión, etnias, lenguas, etc.
La consigna de Hidalgo resuena en nuestro tiempo: ¡Muera el mal gobierno¡ pero no existe para México un nuevo proyecto de Nación, una visión nueva de saber la ruta de México en su democracia, en su justicia, en su sociedad, en su vida interior.
Desde 1917, que fue la creación de la Constitución en Querétaro (5 febrero), han existido muchas traiciones a la patria: En 1919, asesinan a Emiliano Zapata en la Hacienda Chinameca en Morelos, traicionado. Ya después en 1920, Obregón traiciona a Carranza en Tlaxcaltongo Puebla el 21 mayo, Adolfo de la Huerta es nombrado presidente interino. Álvaro Obregón es presidente de México ( 1 diciembre 1920 a 30 noviembre 1924 y para ese año Plutarco Elías Calles es “electo presidente el 1 de diciembre de 1924, en 1926 inicia la “Guerra Cristera” traicionando libertad de creencias, objetando conciencias, limitando el amor al Dios que quieran creer los mexicanos.
Ya en 1928, Álvaro Obregón es asesinado. Después los partidos políticos, desde 1929, la Fundación del Partido Nacional Revolucionario (PNR) antecesor del PRI por Plutarco Elías Calles, después los Partidos políticos de derecha e izquierda, todos en busca del poder y no del beneficio del pueblo mexicano.
Hartos de traiciones al pueblo mexicano, de muertos célebres, de héroes traicionados que reclaman de sus hijos que enaltezcamos la historia, la cultura, la reforma de una vida democrática que hoy raya en una Revolución pacífica, debemos acudir a una nueva concepción de la mexicanidad, de nuevos horizontes para crear y darle a los mexicanos una riqueza que ha sido olvidada: la de sus Héroes, la de su Historia, la de su propia cultura e identidad, por tanto, no más traidores que oculten, callen por intereses mezquinos dándole la espalda al pueblo, seremos verdaderos, auténticos mexicanos si defendemos lo nuestro con patriotismo, con humildad y grandeza como lo soñaron quienes nos dieron a México como patria.
