“Valores y prácticas democráticas para un mejor entorno sociopolítico”

 

LECCIONES CONSTITUCIONALES

MARCO ANTONIO BAÑOS AVENDAÑO

“Únicamente la sociedad puede cambiar el estatus de todos los bien nacidos en el país, la gran responsabilidad es nuestra, no hay otra época, ni lugar, es nuestro destino histórico preservar nuestra Democracia, nuestra mexicanidad”. 

Valido es reconceptualizar a cada época el significado de los valores y prácticas democráticas para un mejor entorno socio político, vivimos entre conceptos como federalismo y municipalismo, como dos conceptos que se correlacionan uno al otro, que se estructuran conforme a la forma que toma el poder político en México, la forma de estructurar el Estado, con sus estructuras o poderes y sus consecuentes municipales.

La organización política o administrativa unitaria no ha sido posible o en el mejor de los casos ha sido mal interpretada, ya que cada poder es diferente y funciona diferente respecto de otro, es decir, el Poder Ejecutivo se diferencia del Legislativo y Judicial, actualmente se reestructurarán estos ordenes de gobierno federal.

El actual Poder Político aunque se centre en el Poder Ejecutivo y Judicial in fine, en su parte final, respecto de ejecución de acciones de gobierno democrático por un lado y de democracia sometida a un tribunal por el otro, se busca lo mismo, justicia a la norma electoral.

Sin embargo se debe acotar que los órdenes de gobierno en México, se subordinan unos a otros, lo que no sucede en otros países como Alemania o Suiza. Los hombres de confianza del nuevo Presidente serán cuestionados si no hay resultados visibles a primeras fechas de su compromiso gubernamental.

Las relaciones o niveles de gobierno, carecen de independencia, su soberanía es o pertenece a una teoría unificada de quien detenta el poder. Gobierno compartido, sociedad, administración, servidores públicos, son conceptos que innovan el discurso del federalismo, así como transparencia, empoderamiento femenino, servicios públicos de calidad, desarrollo urbano y sustentable, crear una verdadera “Alianza”, “Pacto Social”, “Pacto de Naciones”, “Unificación de estados o servicios”, sometidos a una figura superior, (es federalismo, del latín Foedus), así evoluciona el estado, con conceptos nuevos, unos reciclados, otros innovadores, pero todos tienden a la unidad nacional en el desarrollo de potencialidades administrativas, fiscales, hacendarias, educativas, etc.

El llamado Obradorismo no puede ser sinónimo de “Estado Constitucional de Derecho” concepto que no es aplicable a nuestro “modelo de gobierno”, el Estado de Derecho ya en el Federalista, fue acuñado por Montesquieu en el Espíritu de las Leyes, señala que es “una convención según la cual varios cuerpos políticos consientes en transformarse en Ciudadanos del estado, más grande, que quieren formar. Es una Sociedad de Sociedades que constituyen una nueva, la cual, a su vez, puede crecer gracias a la Unión de el nuevos asociados.”

El gobierno venidero debe acuñar con sana creatividad un nuevo concepto, de Federalismo, de gobernabilidad, fuera del cinismo cotidiano, esto implicaría rescatar los conceptos del derecho innovadoramente, señalar que el federalismo es una casa de cristales, con estructuras de poder fuertes, que efectivamente es sostenida de personas capacitadas en los tres órdenes de poderes, siendo correlativa su responsabilidad, hacendaria, fiscal, de servicio público, de responsabilidad social, de compromiso ético y honesto para el servicio público. 

Nuestro país, siempre está generando ideas nuevas a su democracia y a su concepto de federalismo, nos sirven todas las coyunturas, políticas, sociales, culturales, democráticas, de grupos, de indígenas, etc. 

El federalismo entraña poder político, el dominar a quien se sujeta o se somete a un poder, la tradicional división del poder tiene muchas ramificaciones o mejor aún, muchos epicentros de nuevos poderes, contando el comercio, la industria, la prensa, el dominio de la moneda. El discurso federalista debe ser de atención popular, de masas beneficiadas en su conjunto, evitando la desconfianza y la amenaza a las libertades de todos los ciudadanos.

La gobernabilidad y la no concentración de poder es factor de progreso de la doctrina del federalismo, las reformas constitucionales que deben ser aplicadas en los Estados de la República, no se aplican a cabalidad en el territorio nacional, por lo que la sola idea de un federalismo está a prueba.

Responder sin políticas demagógicas es un reto al nuevo estadista presidencial, evaluar su trabajo es responsabilidad del pueblo mexicano.

Por otra parte, las expresiones democráticas son limitadas, no existe en todos los estados de la República por ejemplo, las figuras jurídicas del Plebiscito, solamente en Chihuahua y Puebla, en Tlaxcala a nivel Municipal, en el país no hay conciencia de estas figuras que deben ser o estar federalizadas en la Constitución para su cumplimiento.

Así mismo, podemos citar que la soberanía que radica en el pueblo, no ha asumido todas sus formas constitucionales, se necesita pues, mejorar, robustecer el Estado Constitucional de Derecho o Estado democrático de Derecho en México.

Es válido hacer una pregunta sustancial ¿Es verdaderamente soberano un Estado con graves problemas de corrupción, falta de legislación o normativa sobre su actuar público?. A esta interrogante, el federalismo debe responder con la idea de sus estructuras de transparencia y de fortaleza de información pública, de sanciones a quienes corrompen el Estado y sus estructuras, respondiendo a la voluntad popular.

El federalismo entraña territorialidad, dominio de lenguas diferentes que coexisten en una Nación, que tienen una sola Constitución y que se someten a un poder supremo nacional.

Separar los conceptos de Federalismo y Municipalismo, en donde éste último denota competencias internas en donde los Regidores que tienen sus facultades limitadas al Bando de Policía y Gobierno, o bien los nuevos Consejos de Administración Municipal que sustituyen a los Administradores Municipales, que de ninguna manera pueden sustituir a un Municipio electo constitucionalmente por el pueblo.

El federalismo comparte con el municipalismo, los Principios de Autonomía; en ambos se dan cita todas las autoridades federadas para participar en decisiones federales, el mismo Municipio Libre comparte recursos federales, la constitución como norma fundante en los ámbitos de la administración municipal. No se le puede contravenir, ajustar o modificar sin un acto meramente soberano, legislativamente soberano. Esperemos al gobierno del futuro cambio, responda a estas interrogantes, en el futuro próximo…

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