Los derechos de niños y niñas por Marco Antonio Baños

LECCIONES CONSTITUCIONALES

“LOS DERECHOS DE NIÑOS Y NIÑAS”

Nuestro México vive el grave problema de niños y niñas que desaparecen, la desaparición de persona es un foco rojo de la República entera, y  en los discursos se multiplica la frase que somos un gran país en donde los niños y las niñas, deben gozar de derechos otorgados por la Constitución y las Leyes internacionales.

La humanidad debe al niño lo mejor que puede darle” son las palabras, con las que se aprobó en 1924 la Declaración de Ginebras obre los Derechos del Niño y posteriormente la Declaración de los Derechos del Niño en 1959.

Estos derechos son universales, la niñez del mundo tiene que levantar la mirada siempre hacia la dignidad del ser humano, la  Ley General de Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes expedida por Decreto presidencial de 3 de diciembre de 2014, garantiza a la niñez y adolescencia mexicana se reflejan ya los derechos al desarrollo y diversos derechos que debemos conocer.

La dignidad de cualquier niño o niña debe preservarse, no violentarlos, no mancillarlos, se deben respetar sus derechos humanos a costa de cualquier situación.

En nuestro país, el derecho a la Educación debe ser garantizado por el Estado. Muchos niños no tienen derecho a la educación y aun teniéndolo no tienen para subsistir, para vivir o para alimentarse diariamente.

Los Niños y niñas y adolescentes tienen derecho a una educación que respete su dignidad y les prepare para la vida en un espíritu de comprensión, paz y tolerancia en los términos del artículo 3o. de la Constitución. 

Honrar y amar a la patria es honrar a la niñez mexicana, sin embargo, existe aún resistencia en quienes buscan prestaciones a las ya obtenidas como el magisterio, que nunca se ve la satisfacción y sus luchas se recrudecen hasta paralizar el sistema educativo en el Estado, hasta pronunciarse en huelgas que más bien parecen ser construidas por el mismo gobierno. 

Somos herederos de una tradición constitucional en donde se protege a la niñez en todos los órdenes de la vida, no podemos permitir que se les maltrate, se les reste días de educación, se les margine, o se les violenten derechos o que se les impida el bienestar y la felicidad sobre la faz del mundo.

El derecho de los niños y las niñas se reflejan en la familia, en la escuela, en las calles, en todo lugar en donde exista respeto a quienes son el futuro de la humanidad, por esto, cada vez que desaparece un niño o niña, la alerta Ambert está saturada de información, donde con la leyenda “Se busca” y una fotografía da tristeza saber que su destino puede ser la prostitución, tráfico de órganos o la muerte.

Existe una gran preocupación oculta en la sociedad, es un miedo paralizante convertido en un foco rojo en todo México, los oaxaqueños no vivíamos esta incertidumbre, caminábamos por las calles de Oaxaca sin temores, pero hoy en día la inseguridad ha crecido tanto, que pensamos que jamás habrá justicia para los que sufren la pérdida de un ser humano en su familia, las instituciones de JUSTICIA Y SEGURIDAD deben articularse definitivamente para combatir, perseguir el delito y difundir una cultura de UNIÓN contra la delincuencia. 

 

De las desapariciones de personas, las autoridades no tienen o al menos no es visible estén unificadas en torno a este gran problema, y cuando aparecen o son localizados, una leyenda de “LOCALIZADO” aparece en rojo sobre su fotografía, jamás se explica a la sociedad por reserva tal vez, el donde o porqué desapareció y en qué condiciones de derechos humanos apareció, esto es grave, la falta de información al público es una práctica que hay que eliminar, la sociedad debe saber quién o quienes desaparecen niños y porqué, sin que se altere ninguna línea de investigación en cada caso.

La Convención sobre los Derechos del Niño, que define a los menores como todo ser humano menor de 18 años, contempla tres tipos de derechos:

De protección, como el derecho a la vida, a la convivencia familiar o contra todo tipo de abuso, violencia o explotación laboral. 

De provisión, como el derecho a cuidados sanitarios, a un medio ambiente saludable o a los recursos para un adecuado desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social.

De participación, como el derecho a una identidad y nacionalidad, a recibir información o a opinar con libertad.

Estos derechos se basan a su vez en cuatro principios fundamentales: la no discriminación;  el interés superior del  menor;  el derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo; y el derecho a la participación.

A diferencia de otras normas internacionales, la Convención incluye de forma explícita y con gran claridad los derechos económicos, sociales y culturales:

A la salud, a la educación y a la protección a través del acogimiento institucional o familiar cuando el menor no tiene familia o esta no puede asumir su cuidado.

A la justicia y a la presunción de inocencia.

no ser reclutado o reclutada para participar en conflictos armados.

A que las tradiciones sociales, culturales o religiosas no interfieran en su salud.

A un nivel de vida adecuado para su pleno desarrollo personal.

No se puede vivir en incertidumbre, ni con miedo, tampoco con la inseguridad que prevalece día a día en nuestro entorno, las madres de familia que caminan por las calles agarrando a su pequeño de la mano, día a día, cuadra a cuadra, sin la más mínima protección policial, que les roban sus bolsos o pertenencias de trabajo, por proteger a un menor, a su hijo, permite dicho robo a sus pertenencias.

Por citar otro ejemplo, en las calles, en las avenidas, caracterizados de payasitos, niños y niñas pidiendo un poco de dinero, unas cuantas monedas, es claro que NO hay políticas públicas para atender a estos niños y niñas en situación de calle, Autoridades Administrativas, como el mismo Gobernante de Oaxaca no puede permitir tanta pobreza que lastima a la sociedad, los programas deben difundirse a favor de estos niños en situación de calle, no permitir su explotación, mucho menos su abuso por parte de personas que los exploten, las autoridades deben seriamente tomar su papel frente a estos abusos que cotidianamente vemos en las calles de la Ciudad de Oaxaca.

La Sociedad Civil, asociaciones al respecto deben cumplir con su objeto social, incentivar su actividad conjuntamente con el Gobierno Estatal y Municipales, para difundir los derechos de los niños y niñas, evitar el bulling, evitar la discriminación y elevar la dignidad de los menores de edad, que bien merecen el respeto de una sociedad que parece ser “no los ve”, garantizar su educación, su salud, su sano esparcimiento, vestirlos, alimentarlos, darles lo mejor que tiene la sociedad, procurarles lo que sus propias familias les niegan por no tener oportunidades económicas.

Finalmente, respetemos a  la niñez, liberémosla de toda violencia o discriminación, tendremos una niñez triunfante en la vida, protejamos a la niñez del mundo, ya que son la humanidad que en el mañana protegerán a las futuras generaciones.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *