“Justicia y Sororidad” por Marco Antonio Baños A.

LECCIONES CONSTITUCIONALES
“JUSTICIA Y SORORIDAD”
MARCO ANTONIO BAÑOS AVENDAÑO
La Diosa Justicia no puede ser la que vestida de policía cuide a la sociedad, es la sociedad misma queya se cuida de la autoridad, porque no hay conciencia cultural del concepto de Justicia. La hermana gemela de la Justicia, porque según los griegos se parece a ella, es “Némesis”, “La Venganza” y ya empieza su despertar y predominio absoluto en tierrasoaxaqueñas, se ha extendido generando más y más violencia de particulares, ciudadanos contra delincuentes.
No sólo delincuentes atentan contra las mujeres, niñas, niños, personas o de la tercera edad, atados a postes, linchados, sometidos y golpeados por turbas que ya no creen en los aparatos de justicia locales, mucho menos federales.
La Impunidad tiene muchos roles y rostros, tiene apariencia de Justicia lo que no lo es y se puede engañar a todo un sistema cuando se atreve una autoridad de Seguridad y Justicia a hablar por el “combate al crimen”, por acabar contra la delincuencia”, “exterminar la impunidad”, “se hará justicia en este caso” que parecen más frases de retórica que hacen que las instituciones pierdan credibilidad y confianza.
La corrupción tiene el flagelo más doloroso contra un pueblo libre, se llama Impunidad, si la Némesis que vive México en la actualidad, se parece a la Justicia, debemos recurrir a las Instituciones y gobiernos establecidos para reformarlas a todas, crear una cultura de compromiso entre las familias mexicanas, crear un ambiente de salud pública que no se atente en contra de la mujer, dado que debe respetarse como sagrada, así como sagrada es la abuela, la madre la hija.
El gran amarillismo también daña a la sociedad y al turismo, decir por ejemplo en los medios de comunicación” … En Tlaxcala se explota sexualmente a las mujeres”, “…en Oaxaca se venden niñas o las cambian por cerveza”, que en el Ejército las violan y tienen que aguantarse”, etc. Es creer en una sociedad que prejuzga como sus medios de comunicación y que mal informa sus contenidos que permean en la sociedad.
Sí, podemos afirmar que la impunidad es corrupción, en su más claro estilo de ocultar la verdad, de desviar la información pública, de ocultar la real de la impunidad, la corrupción como señala Ernesto Garzón Valdés en “Acerca de la calificación de la corrupción” tan sólo una propuesta“. La corrupción es moralmente reprochable”, es “socialmente inmoral”, un régimen dotado de legitimidad debe actuar contra esta lacra que es la impunidad.
Por lo que una muerta más en este momento nos afecta a todos, afecta la legitimidad de las instituciones, afecta el garantismo anunciado en los Derechos Humanos, afecta la Constitución, afecta a la familia, a la sociedad entera, nuestro sentido de seguridad pública, nuestro respeto a la institucionalidad de la Justicia, las muchachitas desaparecidas, jovencitas ya empiezan a desaparecer en Oaxaca.
La fortaleza de un sistema democrático inicia por las partes débiles de su gobierno, la impunidad es la parte más importante por atender, la corrupción en torno a la debilidad de un sistema por no dar justicia a las mil veces muertas, ya es un reclamo que se hace a cada gobierno imperante, la Cuarta Transformación parece ser que no consagra en sus ocurrencias el dar más seguridad y justicia. Cita el Maestro Santiago Nieto Castillo, en su corolario de la obra “Los Derechos en los tiempos del género” “…Uno no nace mujer, decía Carlos Monsivais (1999) y con mucha razón, tampoco feminista. Creo que los hombres democráticos deben ser feministas. Creo que ideológicamente, la democracia implica un compromiso ético con el fortalecimiento de las minorías…”
A la fecha hay miles de mujeres que se les prohíbe estudiar, tener becas, tener oportunidades y son por esta imposibilidad, por este “techo de cristal” que parece ser un techo de bunker en el que no pueden salir a la libertad, y que por esto mismo existe el estereotipo de marginarlas o sentirse superiores a ellas, es también otro factor que procura la impunidad.
Es verdad, la claridad de la norma es precisa para dar Justicia, la dignidad de los justiciables debe ser protegida por la toga de la Justicia, los múltiples requisitos impuestos por quienes dan Justicia a quienes han perdido la libertad por delitos o infracciones cometidas, son parte de un juego inacabable de sanciones y multas, de círculos eternos en donde la Diosa Justicia parece danza o avanza con suma lentitud.
Antes, cuando los seres humanos gustaban de las imágenes de la Justicia, esa Mujer que descalza, humilde, togada, sabia como Atenea, gustábamos de la balanza que equilibra la razón y las pasiones humanas, nos daba la idea o el ideal de esperanza y de fe al abogado, nos inspiraba en dar certidumbre a cada momento y la equidad en los labios de quienes pronuncian el derecho antes de aniquilar con sentencias bárbaras al justiciable, nos hacía creer en Themis.
Entonces la verdad era bella, lo hermosamente bello era Justo, verdadero y cierto. Hemos caído en la fealdad de conceptos, confundimos la Justicia Social con la burda lucha de protesta, con el grito y la piedra lanzada o la quema de las instituciones.
La Justicia Constitucional, la que está retratada en nuestra Constitución Federal es el llamado Juicio de Amparo, Juicio Político, Controversia Constitucional, Acción de Inconstitucionalidad, son los procedimientos ante las Comisiones de Derechos Humanos, son las Responsabilidades a Servidores Públicos, pero no se sabe que juntas, reflejen el estado de Justicia que requiere el país, aunque no se apliquen en lo cotidiano la Justicia Constitucional es elitista, existe aún Impunidad, piden Justicia que brota a gritos de las mujeres que piden justicia con “Sororidad”, con “Feminismo”, gritan “Libertad y Justicia”, apotegmas contra la Impunidad que no se ha atendido a cabalidad y sí, es y sigue siendo la IMPUNIDAD, una palabra reitero, que llena de sangre los pulmones de tanto gritar.
La Sororidad es un compromiso de ayuda entre mujeres, la Impunidad debe combatirse con sororidad y respeto a la mujer, la igualdad no es un regalo sino una conquista por la igualdad de mujeres respecto de los hombres en México.
Finalmente, debemos construir un verdadero Estado Constitucional de Derecho o Estado Democrático de Derecho en favor de la Mujer, con sororidad, con belleza conceptual, con innovación en materia de educación, arte y cultura. Construir una visión feminista en el ser humano, en la niñez el valor de la madre, de la hermana, de la esposa, de la madre que encabeza la familia como reza el artículo 4° Constitucional.
Eliminar la Impunidad. Los focos rojos de inseguridad, la falta de compromisos institucionales en México, la falta de atención a las Mujeres, en lo electoral, en lo penal, en lo laboral, en lo civil, en lo familiar, es todo un reto que de la noche a la mañana no es posible realizar, sin embargo, minimizar los efectos de esta situación social y cultural es un reto que deben afrontar los gobiernos de la República Mexicana hacia la Cuarta Transformación en la que el País transita en contra de la Impunidad y el ejercicio de la aplicación de la Ley.
Es la hora de hacer algo ante tanta violencia contra la mujer, no hay mañana, no queremos a ninguna mujer más violentada en su dignidad o desaparecida, violada en sus derechos humanos, no queremos más pizarrones en las Procuradurías, llenos de propaganda de mujeres desaparecidas o más fosas de mujeres muertas, es la hora del estado para resolver este gran problema de la Impunidad, que siempre llenará nuestros pulmones de sangre.
