Populismo Mexicano por Marco Antonio Baños A. / @oradornacional

LECCIONES CONSTITUCIONALES
MARCO ANTONIO BAÑOS AVENDAÑO
“POPULISMO MEXICANO”
Existe una visión muy limitada de nuestro constitucionalismo contemporáneo, el entendimiento del neo constitucionalismo mexicano es aún tradicionalista, los criterios jurisprudenciales van detonando, una interpretación constitucional en todos los actos de justiciabilidad y de gobernabilidad, la construcción del llamado Nuevo Estado Constitucional de Derecho aún no se ha desarrollado del todo en esta 4Transformación.
Lo cierto es que los criterios de Democracia Constitucional van detonando nuevas formas de hacer política y nuevas formas de concebir la Constitución, aún no se les ha dado forma a los Derechos Sociales, a los conceptos de Justicia Social que no existen en nuestro derecho y que poco a poco se van perdiendo los Derechos Sociales y Colectivos ante una realidad administrativista del Estado.
Las contradicciones de nuestra realidad constitucional debiesen cambiar los mecanismos de control constitucional que no funcionan, por poner un ejemplo, el Juicio político inservible, las declaraciones de procedencia penal inexistentes contra funcionarios corruptos en una agenda manejada en la forma política aún existe en nuestra realidad constitucional y existen rasgos de impunidad e inmunidad política parabeneficio de otros más.
Los parámetros de Justicia no existen, no se refleja la actividad anticorrupción como se esperaba derivado de los discursos que prometían abatir la corrupción en todos los sectores gubernamentales.
Existe desequilibrio al no existir alternancias políticas que garanticen la democracia plena y a cabalidad, por lo que corresponde a la aplicación de los Derechos Humanos, existen grandes rezagos y grandes problemas que no se han resuelto, como también temas de la agenda nacional por la seguridad pública que tampoco se han dado resultados de excelencia.
Las instituciones del estado, cumplen su función sin conceptos de “transformación” o de “modernidad”, de “anticorrupción”, no hay un lema establecido que detone la actividad ideológica del estado frente a los gobernados.
La actividad gubernamental apenas inicia su marcha de limpieza de la República, de sus problemas y sus soluciones frente a los grandes retos que hay por cumplir en el País, estos seis años prometen limpiar las instituciones, transparentar las haciendas públicas del estado, de la federación, de los municipios dándoseles recursos en forma directa, así como atender problemas añejos con respuestas que no han sido inmediatas.
Aventurarse a afirmar que después de seis años de gobierno presidencial, vienen otros seis más de la misma 4 Transformación, para hablar de una 5ª Transformación, en el que hay que preparar a un futuro Presidente o Presidenta para que la silla presidencial sea dada a otro actor o actora y se siga “transformando” el país, es el discurso que el populismo tiene como respuesta, “transformación sin corrupción”.
El discurso cotidiano del Presidente responde a las estadísticas anteriores, a la expectativa y resultados de su Gabinete, a veces a disculpas por el robo de un libro de alguno de sus servidores o de falta de atención a indígenas que se les ha robado ganado menor por otro funcionario más que bajo el estigma de “indigenismo”, sirve a esta 4T, como allegado indígena que debe dar soluciones inmediatas a los problemas causados. Lo cierto es que no ha importado sancionarlos, sino defenderlos frente a cada mexicano.
Los hombres del primer nivel de gobierno, suelen fallar, disculparlos se considera una “simulación” que da lugar a “impunidad”, el discurso anticorrupción debe coincidir totalmente con lo que se practica.
La realidad que se asume es totalmente populista, hay mucha fraseología en torno a gobernar con este “estilo” de la 4 T. El populismo ha invadido los sectores, los partidos, la sola idea de ser de un partido o de otro es mal visto, si no es el “oficial”, los calificativos abundan y las ideas equivocadas de lo que es el gobierno también es mal entendido, quien no está de acuerdo es señalado como “traidor”, “chairo”, etc. Lo cierto es que no hay un lenguaje ni una verdadera identidad de esta Cuarta Transformación.
No se puede estar en contra de la anticorrupción, tampoco de la idea de transparencia, mucho menos de la rendición de cuentas de funcionarios, tampoco de quienes populistamente defienden a muerte la idea difusa de la “4T”, lo verdaderamente cierto es que no se puede estar en contra de lo que no se conoce a cabalidad o de lo que se tiene una idea difusa.
Así las cosas, lo modelos de constitucionalismo existentes, responden al menos en nuestro país, a un Populismo sin ideología constitucional que la soporte, es un Populismo a ultranza de los años 70´s si se vale la comparación, en donde la figura del Ejecutivo fue llamada presidencialismo absoluto, omnímodo, sin opositores u oposición alguna para dar nuevos rumbos al país.
La Teoría del Estado y del Poder en México, se está escribiendo como populismo, la Cuarta Transformación es gobierno populista, no admite hasta ahora otro calificativo, es barrer la casa, transparentar la hacienda pública, dar oportunidad a quien no la ha tenido, sin embargo, no ha funcionado del todo, esperemos se hagan realidad todos los discursos expresados en el tiempo.
Los discursos liberales han desaparecido, no hay ideologías a seguir, no hay motivación para nuevos compromisos en la política, los ciudadanos de la República Mexicana necesitan recurrir a renovar sus ideales en la historia, en la solución de conflictos actuales, en dar certidumbre a las masas y por tanto, no lo han conseguido.
Finalmente, si el gobierno es totalmente sancionador con los malos funcionarios, políticamente se hará más y más poderoso, aunque existirá debilitamiento de ese poder si también se sanciona al pueblo con más y más impuestos, el discurso del poder debe ser coherente, políticamente correcto sin defender corruptos, constitucionalmente firme para responder a la totalidad de ciudadanos que siguen en espera de una Cuarta Transformación que detone actividad de trabajos, empleos dignos, educación de calidad, estudios garantizados por el estado, salud, transparencia a costa de sancionar corruptos y por supuesto, una ideología constitucional nueva que no se ha tenido aún y que responda a la 4T que todo mundo espera.
