Mal López, muy mal… por Othon Abel Sibaja Suárez / @OTHONSIBAJA

Othón Abel Sibaja Suárez

“La polaca y algo más”   

 

El primero de diciembre del dos mil dieciocho, los mexicanos veíamos el inicio de otra era política gubernamental, como había pasado en el año dos mil, con Vicente Fox, con la peculiaridad que Andrés Manuel López Obrador había ganado todo, muchos con la esperanza que las cosas iban a ser mejor que en el pasado y más, que por años, hubo muchas promesas por parte del tabasqueño que así iba ser; y aunque la oposición augurando todo lo contrario, y tenían razón, el hartazgo y los malos manejos de los políticos de otros partidos, hizo que López ganara y bien, como nunca lo había hecho otra persona.

Lo cierto, es que, a dieciocho meses de gobierno de AMLO, las cosas no se han dado como se esperaba, la corrupción sigue en aumento, sus cercanos siguen realizando actos de nepotismo y corrupción, protegidos directamente por él; la cancelación del aeropuerto de Texcoco, un error garrafal, era mejor poner un grupo de analistas y fiscalizadores para que se realizara las cosas correctamente, y lo peor, es que aún no se termina de pagar las penalizaciones por la cancelación de los contratos, aunque digan lo contrario, y el aeropuerto que está haciendo en Santa Lucía, más caro y no factible en muchos sentidos; le entregaron el país con un casi 3% de crecimiento económico y termina el dos mil diecinueve con un menos 0.5% de crecimiento, números rojos, y dice que todo está bien; la violencia y los feminicidios, los más altos en la historia del país, y dice que con “abrazos no balazos” saldremos adelante, es absurdo la postura del Presidente de la República ante casos como estos, pero más absurdo que muchos mexicanos defiendan lo indefendible.

Este año, entramos con números rojos en cuanto al crecimiento económico y mucha inversión extrajera en retirada, pues no ven un gobierno serio ni con miras a un crecimiento, sino a un gobierno, haciendo una mala copia de Venezuela o la Bolivia de Evo Morales, dos países que al final cayeron en dictaduras disfrazadas con una democracia que no existe, y que México no necesita copiar; y la manera en que ha llevado López la pandemia del Covid-19, deja mucho que desear, al contradecirse con su propio Subsecretario de Salud y los Gobernadores de varios estados, y que hoy no hay como salvar a los enfermos, pues malas decisiones en materia de salud y la no compra de medicamentos, pues siempre se la pasa echándole la culpa a los gobiernos del pasado y no reconoce que no tiene ni idea que es gobernar, pues fue un excelente candidato a la presidencia de la república, pues por años lo aprendió hacer, pero no le dio para aprender ser un buen gobernante.

Hoy vemos un gran descontento por parte de muchos sectores de la sociedad y no sólo “los fifís” como diferencia López a los que no coinciden con él, pues si somos estrictos “los fifís” son los verdaderos millonarios, no la clase media y media alta, si es que queremos poner estatus social-económico para entendernos mejor, ya que esa clase media o media alta, son los profesionistas, el comerciante, el pequeño o micro empresario, el que tiene dos o hasta 10 empleados o un poco más, los que sí pagan los impuestos, esos que tienen uno o dos vehículos, una casa, que con el sudor de su frente lo tienen, y que están saliendo a la calle a protestar, pues el millonario no digo que no le afecte lo que vivimos económicamente, pero su situación es otra y todavía los recompensan como ejemplos al Grupo Salinas con contratos gubernamentales o a Grupo Carso con el tren Maya, y no digo que este mal, sólo que los que la pasan mal, son los de en medio, y que representan el más del cincuenta por ciento de los votantes, y para el dos mil veintiuno muy seguramente darán su voto a cualquier otro partido político que no sea el del Presidente de la República, por eso de su desesperación de seguir dividiendo al país y saliendo a giras en tiempos de pandemia, pues su sueño de reelegirse se le está yendo de las manos; pero como siempre amigo lector, usted tiene la última palabra al respecto.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *