Atacan a la persona desde la Secretaria de Gobierno

– «Esos periodistas que no tienen ningún título, por eso se la viven diciendo puras mentiras… ¡por un peso!»
– “Luego andan de chillones que los quieren matar”: arremeten contra la prensa en el peor momento para el gremio oaxaqueño.
Columna: CON EL BRAZO IZQUIERDO
Mientras el país recordaba a los estudiantes masacrados en Tlatelolco por atreverse a hablar, la secretaria de Gobierno de Salina Cruz Cibeles Chiñas de la Cruz, subía a un templete para explicarnos a los periodistas que no tenemos derecho a la palabra: «Esos periodistas que no tienen ningún título, por eso se la viven diciendo puras mentiras… ¡por un peso!». Y para que no quedaran dudas: «No vamos a permitir eso».
MARCHABAN POR «EL PATRÓN»
Quien habló no fue una ciudadana en ejercicio de su libre expresión. Fue una licenciada en Derecho y secretaria de Gobierno, la funcionaria encargada de la gobernabilidad del puerto, frente a una multitud. ¿Y por qué marchaba esa multitud? Por «el patrón», el presidente municipal. Daniel Méndez Sosa fue vinculado a proceso por violencia política contra las mujeres en razón de género, en agravio de su rival en la elección de 2023-2024. Según la Fiscalía del Estado, las publicaciones contra ella buscaban cuestionar su capacidad para gobernar por ser mujer.
El alcalde merece presunción de inocencia. Lo que no merece es que su gobierno ponga a los periodistas como piñata para que la gente descargue en ellos su enojo.
“LUEGO ANDAN DE CHILLONES, QUE LOS QUIEREN MATAR”
¿Le parece que exagero? Le muestro cómo suena ese ambiente hostil cuando baja del templete a las redes. Ese mismo 2 de octubre, en una publicación de Diario El Fortín que nada tenía que ver con la marcha ni con de la Cruz, un usuario de Facebook dejó este comentario, que el propio medio terminó ocultando:
«[…] publica esta basura, que tanto le importa lo que hagan las personas, y luego andan de chillones, que los quieren matar. Pues no se miden, hablan de la gente».
No lo cito para exhibir a quien lo escribió, ni para atribuirle a usted palabras que no dijo. Lo cito porque es la misma lógica dicha sin licenciatura: que al periodista que habla «de la gente» le toca lo que le pase, y que, si lo matan, se lo buscó. La funcionaria municipal anunció desde el templete que no lo van a permitir; él ya concluyó que, si nos pasa algo, nos lo merecemos. Entre una frase y otra hay apenas un clic de distancia.
En un estado donde al compañero Alejandro Leyva lo mataron mientras desayunaba, ese clic no es una anécdota. Es el caldo de cultivo. Y cuando la autoridad, en lugar de desactivarlo, lo calienta desde el micrófono, deja de ser espectadora de la violencia contra la prensa y empieza a ser parte del problema.
PERIODISTAS DE A «PESO»
Señora secretaria, también le aconsejaría elegir mejor las monedas. Porque la acusación penal contra Daniel Méndez trata precisamente de dinero para mentir: la Fiscalía de Oaxaca sostiene que el edil habría pagado a diversos medios para difundir mensajes y videos contra su contrincante. Así que, si en esta historia alguien soltó «un peso» para torcer la información, la carpeta no apunta a los reporteros que hoy cubren el caso. Apunta hacia el despacho al que usted le debe el cargo. Lo suyo no fue un discurso: fue un bumerán, y le regresó directo a la frente.
VAMOS CON EL TÍTULO, YA QUE TANTO LO PRESUME
«Nosotros que estamos preparados, que sí tenemos una licenciatura», arengó Cibeles frente a sus afines. La Corte Interamericana de Derechos Humanos resolvió en 1985 que exigir requisitos profesionales para ejercer el periodismo viola la libertad de expresión. La Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la CIDH lo dice sin rodeos: exigir títulos para la actividad periodística es una restricción ilegítima. Y la ley federal de protección de 2012 define al periodista por lo que hace, no por lo que tiene enmarcado.
El ejercicio periodístico no se tramita en una ventanilla del municipio. Le pertenece al reportero de a pie, a la locutora de la radio comunitaria, al muchacho que transmite con su celular, al columnista. Si la carrera de Derecho no le alcanzó para saber esto, no es problema de los periodistas.
Pero la frase que mejor la retrata fue otra: «¿Quieres ser presidente? Párate en esa silla». Es decir, solo puede criticar quien ocupa el poder. Esa idea, señora, ya tuvo su sexenio, y fue precisamente el del 68.
LO MÁS GRAVE
Cuando una autoridad dice «no vamos a permitir» frente a una multitud movilizada, eso deja de ser una opinión y se convierte en una orden con destinatario: la prensa. La Corte Interamericana lo estableció en los casos Ríos y Perozo, ambos contra Venezuela: cuando un funcionario estigmatiza a la prensa, aumenta el riesgo de que otros la agredan, y el Estado responde por ello. Así que se lo pregunto en público, para que conteste en público:
¿Qué es, exactamente, lo que no van a permitir?
¿Con qué medios?
¿Contra quién?
No digan que exagero. En 2025, Artículo 19 contabilizó 451 agresiones contra la prensa en México, una cada 19 horas, con el ambiente hostil como modalidad principal y Oaxaca entre las entidades más peligrosas. Dentro de ese ambiente hostil caben la estigmatización y el descrédito, exactamente lo que usted repartió desde el templete.
En ese Oaxaca, señora secretaria, usted decidió que el problema somos nosotros. Es como pararse frente a una casa en llamas a repartir gasolina.
Para el cierre guardó el comodín de siempre: hay quienes «sí matan, sí roban», ¿por qué no van tras ellos? Porque la justicia no se atiende por turnos, como en la tortillería. La violencia política contra las mujeres es un delito tipificado, no una «molestia al pueblo». Que una mujer en el poder la minimice frente a la multitud dice más de la causa que defiende que cualquier artículo que se pueda escribir.
NO PEDIMOS FAVORES, EXIGIMOS LO MÍNIMO
– Una disculpa pública, con el mismo micrófono con que agravió a todos los periodistas.
– Un deslinde expreso del alcalde y del Cabildo, porque quien calla, otorga.
– Un pronunciamiento de oficio de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca.
– Atención del Mecanismo de Protección a los compañeros del Istmo que hoy trabajan con más miedo que ayer.
– Que la ley estatal de protección que el gremio está construyendo sancione a los servidores públicos que estigmatizan a la prensa.
Esta columna le deja la puerta abierta para su réplica. Aquí sí escuchamos a quien nos señala; esa es la diferencia entre el oficio que usted desprecia y el poder que usted representa.
Pero que le quede claro, señora secretaria: con título o sin él, en Oaxaca el periodismo ya ha enterrado a demasiados de los suyos como para pedirle permiso a un Ayuntamiento para seguir hablando. Seguiremos preguntando, seguiremos documentando y seguiremos escribiendo, aunque sea con el brazo izquierdo.
Por Froylán Méndez Ferrer
Secretario General
ACLARACIÓN: Siendo la 10:00am del sábado 3 de octubre, corrijo el nombre de la ciudadana quien se expresó en contra de los periodistas, su nombre correcto es Rosi Salazar, no Cibeles Chiñas, aunque le envié solicitud de réplica a la secretaria municipal antes de publicar está columna, no me rectifico su nombre. sólo acepto que le enviara dos mensajes y los tengo en capturas de pantalla.
Nota del autor. Antes de publicar esta columna, le envié a la Lic. Cibeles Chiñas de la Cruz, secretaria de Gobierno del H. Ayuntamiento de Salina Cruz, al número 971…..50, una solicitud formal para conocer su postura. Incluía preguntas sobre las declaraciones aquí citadas. Al cierre de esta edición, no se había recibido respuesta. Las frases citadas provienen de la transmisión en vivo de la marcha del 2 de octubre de 2026 en Salina Cruz. Si la funcionaria responde, su postura se publicará de manera íntegra o en fragmentos que no alteren su sentido. Con independencia de ello, queda a salvo su derecho de réplica en términos de la Ley Reglamentaria del Artículo 6º, párrafo primero, constitucional, en materia del derecho de réplica.
Texto enviado por la secretaria municipal a este columnista, siendo las 10:24am del día sábado 03 de septiembre y que publicó integramente:
Estimado Sr. Froylan Méndez, buen día
A sus preguntas expresas y directas, le menciono amable y respetuosamente que, desconozco todos los dichos, señalamientos y acusaciones de su columna periodística que menciona por esta vía va a publicar, a través de mi WhatsApp personal. No tengo idea de lo que hace referencia usted en su columna.
Sobre la columna periodística que menciona va a publicar en contra de mi persona, por ser mujer y funcionaria municipal, no tengo idea de los dichos y entrecomillados que escribe en su columna, desconozco el evento al que se refiere, por la simple razón de que yo no asistí a ningún evento que usted hace alusión.
Respeto su opinión, como siempre lo he hecho de toda la prensa, con base en la libertad de expresión que la Constitución Política y Leyes Mexicanas lo reconocen.
POR LO QUE PIDO DISCULPA PÚLICA A SU PERSONA. EL FONDO DEL TEMA ES EL SISTEMATICO ACOSO EN CONTRA DE LAS Y LOS COMPAÑEROS PERIODISTAS EN OAXACA.

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